Hoy en día, sabemos que un agente de Inteligencia Artificial puede razonar y resolver tareas de manera autónoma. Pero, ¿qué pasa cuando el problema es demasiado complejo y requiere datos dispersos en múltiples entornos, como servidores, bases de datos o repositorios de código? La solución no es crear un “superagente” teórico que lo sepa todo de memoria, sino crear un sistema capaz de conectarse al mundo real.
Tanto si trabajamos con un solo asistente potente como con un equipo de agentes especializados, el reto principal ya no es la inteligencia, sino el acceso a la información. Para que la colaboración sea efectiva, la clave no es solo que los agentes “hablen”, sino que dispongan de una vía estandarizada y segura para acceder al contexto real de la empresa. Aquí es donde entra en juego el protocolo MCP.
¿Qué es el Protocolo MCP?
Para que la colaboración entre la Inteligencia Artificial y los datos reales sea fluida, la industria está adoptando el MCP (Model Context Protocol). El protocolo MCP es un estándar abierto introducido por Anthropic que actúa como un “conector universal” (similar a un puerto USB-C para aplicaciones de IA). Su función es permitir que los asistentes de IA se conecten de manera segura a servidores de datos externos, repositorios de código o herramientas de productividad.
En lugar de construir una integración específica para cada herramienta, el MCP define un protocolo estándar para que:
• La IA (Cliente) solicite información o acciones.
• La Herramienta (Servidor MCP) proporcione el contexto necesario o ejecute la orden.
Esto garantiza que los asistentes de IA (como Claude o IDEs de programación) tengan acceso directo y seguro al contexto necesario para trabajar, rompiendo las barreras entre los modelos de lenguaje y los datos reales del usuario.
¿Por qué es una revolución en Ciberseguridad?
En el campo de la seguridad informática, el problema principal es la fragmentación: los datos están dispersos en decenas de herramientas diferentes (SIEMs, cortafuegos, logs, XDRs, análisis de código) que a veces no se comunican entre sí. El MCP transforma este escenario actuando como una capa de interoperabilidad universal y permite que un sistema de ciberseguridad basado en IA se conecte directamente a cualquier fuente de datos para obtener el contexto completo de una amenaza.
¿Cómo funciona realmente con MCP? Si aparece una nueva amenaza, el asistente de seguridad utiliza servidores MCP para:
Leer logs directamente del servidor (via MCP de ficheros).
Consultar el estado de la infraestructura en la nube (vía MCP de AWS o Azure).
Analizar el código sospechoso en el repositorio (vía MCP de GitHub/GitLab).
Esto nos permite pasar de herramientas aisladas a una IA con contexto completo, capaz de cruzar datos de diferentes fuentes en tiempo real para detectar patrones complejos que antes quedaban ocultos por la separación de sistemas.

Ilustración 1: Generada con Nano Banana
Riesgos y controles de seguridad en servidores MCP
También se deben tener en cuenta los principales riesgos identificadosen el uso de servidores MCP (Model Context Protocol) i las estrategias recomendadas para mitigarlos:
• Autenticación y autorización: Existe el riesgo del “agente confundido”, donde el servidor podría actuar sin el permiso explícito del usuario. Es crucial implementar correctamente protocolos como OAuth y respetar el principio de privilegios mínimos para evitar accesos no autorizados.
• Seguridad de la cadena de suministro: Dado que los servidores MCP son código ejecutable, es necesario verificar su integridad y origen. Se recomienda aplicar análisis de seguridad, verificar criptográficamente los servicios en la nube y revisar las dependencias para evitar la introducción de malware.
• Ejecución de comandos y aislamiento: Para prevenir inyecciones de código, es necesario sanear los datos de entrada y revisar los comandos. Es altamente recomendable ejecutar los servidores locales en entornos aislados (sandbox) que requieran permisos explícitos.
• Inyección de peticiones (Prompt Injection): Los LLM pueden ser manipulados (intencionadamente o no) para ejecutar acciones no deseadas. Para mitigarlo, el usuario debe mantener el control y confirmar o restringir las acciones críticas del servidor.
• Inyección de herramientas e integridad: Un servidor legítimo podría volverse malicioso mediante actualizaciones o usando nombres engañosos para las herramientas. Los sistemas deberían permitir fijar versiones de software y notificar cualquier cambio en el código tras la instalación.
• Control de muestreo (Sampling): Para evitar abusos cuando el servidor solicita el uso del LLM a través del cliente, se requieren controles estrictos: visibilidad de la solicitud, aprobación manual por parte del usuario, límites de frecuencia y control de costos.
• Registro y gestión de vulnerabilidades: Es fundamental mantener registros (logs) centralizados o locales para auditar incidentes y aplicar un proceso continuo de actualización de seguridad tanto para los clientes como para los servidores MCP.
Ejemplo de uso: Orquestación de Seguridad con MCP
Imaginemos un sistema de defensa donde una IA centralizada (el “Cerebro”) debe gestionar una amenaza. Esta IA utiliza el protocolo MCP para conectarse directamente a las capacidades de la empresa (las herramientas).
El ecosistema MCP en acción:
• MCP de Monitoreo (Los “Ojos”): La IA se conecta vía MCP a la herramienta de monitoreo de red (como Wazuh o Nagios). MCP le permite leer en tiempo real los registros de tráfico y detectar anomalías directamente, sin intermediarios.
• MCP de Análisis de Malware (El “Laboratorio”): Cuando la IA detecta un archivo sospechoso, utiliza una conexión MCP para enviarlo a un servicio de sandboxing externo, esperar su ejecución y recuperar el informe técnico estructurado sobre el comportamiento del malware.
• MCP de Base de Datos Forense (La “Memoria”): La IA utiliza un conector MCP para realizar consultas SQL (o vectoriales) directamente en el SIEM o en los registros históricos de la empresa. De este modo, compara al instante el ataque actual con incidentes de años anteriores para ver si se trata de un patrón conocido.
• MCP de Infraestructura (Las “Manos”): Una vez confirmada la amenaza, la IA no “sugiere” la acción. A través de un servidor MCP conectado al cortafuegos corporativo, tiene la capacidad (si dispone de los permisos) de ejecutar la orden para bloquear la IP o aislar el servidor comprometido de inmediato.
Ejemplo de uso: Red Team Automatizado con MCP
Imaginemos que una empresa quiere poner a prueba su nueva aplicación web mediante una IA centralizada de Auditoría que se conecta a diferentes Servidores MCP (herramientas especializadas) para ejecutar el ataque simulado paso a paso.
El flujo de trabajo via MCP:
• MCP de Reconocimiento (El “Rastreador”): La IA utiliza conectores MCP para consultar bases de datos públicas y APIs (OSINT). Identifica rápidamente subdominios olvidados o correos expuestos, integrando toda esta información en su contexto para tener una visión completa de la superficie de ataque antes de comenzar.
• MCP de Escaneo (El “Infiltrador”): Sin necesidad de pausa, la IA utiliza el protocolo para comandar escáneres de vulnerabilidades sobre los objetivos detectados. Lee los resultados técnicos directamente para identificar versiones de software obsoletas o puertos abiertos, comprendiendo el riesgo al instante.
• MCP de Explotación (El “Ejecutor”): Cuando encuentra una posible brecha, la IA la valida mediante un conector MCP seguro. Esto le permite ejecutar pequeñas pruebas de concepto (como verificar una inyección SQL) para confirmar si la amenaza es real, asegurándose de no causar ningún daño al sistema.
• MCP de Documentación (El “Reportero”): Finalmente, como la IA ha realizado todo el proceso y conserva toda la información en su “memoria”, utiliza un conector de archivos para generar el informe. Redacta las soluciones técnicas y las sube directamente al gestor de tareas de la empresa (Jira/Trello) sin intervención humana.
El impacto final
En definitiva, la adopción del protocolo MCP transforma la inteligencia artificial de un simple interlocutor pasivo a un operador activo conectado al mundo real. Esta tecnología rompe las barreras históricas entre aplicaciones, permitiendo que una IA tenga visibilidad total y acceso directo a infraestructuras críticas que antes estaban aisladas. Más que una simple mejora técnica, el MCP se establece como el estándar universal que unifica datos y acciones, ofreciendo una capacidad de respuesta en ciberseguridad y una riqueza de contexto que los sistemas fragmentados tradicionales nunca podrían igualar.